Desde entonces, me pregunte, me pregunto, que tienes tu que me atraes tanto. Tu forma de hablar, podría ser... Tu manera atrevida de pensar, seguramente. Tu mirada, esa mirada fija, esa mirada fija hacia lo que haces, hacia lo que miras, esa mirada fija que en ocasiones me observa... Es tu mirada, la que me persigue, son tus abrazos cálidos, fuertes y sinceros los que me están atrapando y me impiden concentrarme en otras cosas, o en muchas ocasiones me motivan a ser mejor en lo que hago a sobresalir en lo que quiero hacer. Se que estoy mal, tu cariño, me podría volver dependiente de ti.
Pensar en ti no es sano. Tu no me quieres, como yo te estoy empezando a querer, solo buscas un rato y una buena conversación, solo quieres distraerte y yo soy parte de tu juego. Estas en una aventura en que tu mismo te preguntas, como debo actuar, que debo hacer para que me tenga cada vez más presente en su vida. Eres un ser que solo piensa en ti. Todo esto, es debido a la vida que te ha tocado vivir, no te juzgo, solo te considero victima del destino y de la vida que te ha tocado vivir. Vives consciente de tu realidad, independiente de cualquier lazo o cadena que se atraviesa en tu camino, vives solo, disfrutando tu día, siendo libre. Eres el ejemplo de persona emprendedora que esta más cerca de mi. Pues eso, que haces y te permite ser como eres, yo también lo quiero hacer.... No acompañada por ti, lo quiero hacer sola, disfrutan-dome a cada instante, solo yo, primero yo, segundo yo, y tercero yo. Quizás ya descubrí, porque razón me atraes, es tu libertad, forma de ser y relacionarte con los demás lo que esencialmente me atrae de ti. Quizás, porque yo quiero ser así como tu. De forma única, humilde y conservadora como lo soy yo.
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