Chávez,
Chávez, Chávez… Todos te recuerdan así, todos te recuerdan con esa gran sonrisa
y esa gran fuerza al enfrentarte con quien fuere, solo por defender a tu
patria, por defender a su gente, por defender su tierra y todo lo que de ella
nace. Eres la alborada de la mañana el atardecer de la tarde, el cantar de los pájaros,
el rugir del león. La naturaleza te expresa en sus paisajes y en lo indómita e
indomable que es… Los niños te imaginan
como aquel hombre que estará siempre a su lado para protegerlos y echar una
jugadita. Los jóvenes te recordamos como aquel gran rebelde que no se queda
callado por aparentar las apariencias y se revela contra la corriente para ser
único e inigualable. Las mujeres te aman como uno de sus amantes más
apasionados que se escapa para decirles cuanto la aman. Los hombres te lloran. Los
ancianos se glorifican al recordar a uno de los hombres que tuvo el don de
realizar lo que dictaba su palabra. Chávez,
Chávez, Chávez… Siempre Chávez. Tu presencia marco y seguirá marcando la pauta
en cada uno de los niños, jóvenes, mujeres, hombres y ancianos que tuvimos el
honor de habitar esta patria, tu patria querida, nuestra patria amada.
Tierra
de libertadores, y heroínas tierra de hombre y mujeres libres.
Tierra
de Hugo Rafael Chávez Frías